DelaOstia volvió a tocar en vivo tras ocho meses y, a pesar de presentar la baja de uno de sus guitarristas, logró montar un gran show en BAreto, con una estetica muy interesante y marcando un gran vínculo con su público.
Todo estaba preparado para que sea una fiesta. El lugar elegido para volver a encontrarse con su gente era desconocido para la mayoría. Enfrente de la cárcel de Devoto se fueron dando cita amigos, familiares, conocidos y desconocidos para ver el primer show de DelaOstia con su nueva formación en el pub BAreto, que tiene una estética de reggae en sus paredes, con cuadros y dibujos alusivos, que hacían que el público entrara en clima sin problemas. Tras la salida de Tavo Betencurt, la banda estuvo ocho meses sin tocar (el último recital había sido en diciembre en el Bauen). Pero la espera valió la pena ya que se vio un grupo mucho más maduro y aceitado. El único punto flojo fue el sonido, que por momentos volvió loco al guitarrista y en otros no dejó escuchar con claridad la voz.
Lo que no cambio fue la comunión que se armó entre la banda y el público, que volvió a disfrutar a pleno de un show que no solo tuvo música. El comienzo fue con Héroes Anónimos, cover de Catupecu Machu, para hacer entrar en clima a la gente. En esa primera parte melódica, también sonaron Buenos Aires y Negativo Positivo, dos temas que tienen un predomino importante de la voz, donde David Slotnisky, cantante, mostró lo suyo.
Para el segundo bloque de la noche llegó el tiempo del reggae, de la mano de La Semilla, para luego pegar una interesante versión de No Woman No Cry, de Bob Marley, con rasgos más rockeros que le dieron el sello propio de la banda. Después vendrían Tu Vida, Por Favor y Un Misil, para seguir mostrando que el reggae no es algo a lo que le escapa DelaOstia.
Pero no todo fue música, como ya se explicó. En un momento de afinación para el guitarrista Uri Brodsky, que se alargó un poco, David decidió atenuar la espera con uno de sus habituales chistes, que logró mantener al público metido en el show. También fue interesante la aparición de una chica que trabaja en el bar haciendo malabares, para continuar con el espíritu festivo de la noche.
En la parte final el show tuvo su momento de explosión. Desde Have you ever seen the rain, cover de Creedence, hasta Engaño y Libertad de expresión, dos temas propios que hicieron estallar al público, el clima iba subiendo y el entusiasmo también. Luego sonaron Gimme the power, de Molotov, y Canción de Guga, donde el manager sube a recitar unas palabras acompañado de una armónica melodía por parte del grupo. Parecía que se iba tras tocar Persiana americana, de Soda Estéreo, pero ante el pedido de la gente, tomaron los instrumentos ye interpretaron otra vez No Woman no cry, para así despedirse. En su vuelta a los escenarios, DelaOstia demostró que tiene mucha música y energía para entregar.
Publicado por Emiliano Azubel
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