¿De que planeta viniste?

Por lo general cuesta horrores tratar de poner en palabras las cosas que no se tocan ni se ven, esta vez, es aun mas difícil. Egberto Gismonti, multiinstrumentista y compositor y uno de los muchos padres de la música brasileña, hace imposible meter su música dentro de un estilo porque parece estar empecinado en no dejarse encasillar.

egberto-gismonti-dedo

Por Maia Loy

Foto: Gentileza de Pipo Lernoud. Publicada en la revista “El Expreso Imaginario” (Julio de 1979)

En una sola canción de Egberto podemos encontrar sonidos de Bossa de Tango de Jazz y de allí salir disparados para cualquier lado del mundo en una sola nota. Ninguno de sus temas duran menos de 7 u 8 minutos, a lo que cualquiera diría: “que embole loco, esto es larguísimo, un plomo”, pero no muchachos! Este hombre fue capaz de arrastrarnos durante 2 horas completas por todas las notas musicales habidas y por haber, hacernos reír y llorar con una sola canción, y aún dejarnos con ganas de más.

De hecho, eso fue lo que paso el lunes 11 de mayo en el Gran Rex, esta vez, en su vigésima visita a la Argentina, que no es para menos, Egberto estuvo acompañado, y presentando en sociedad como cualquier padre baboso, a su hijo Alexandre, que lo acompaño casi todo el show a un costado tocando la guitarra criolla, haciendo rellenos y solos en los temas de Egberto, que quizás se vieron un poco recortados o menos “voladores” para no desconcertar al crío que de ninguna manera se perdió ni por un segundo, concentradísimos y muy ensayados coincidieron en cada nota y cada acorde de principio a fin.

El show comenzó con Egberto tocando el guitarron (guitarra de 10 cuerdas) y Alexandre la guitarra, unos 5 temas de no menos de 8 minutos cada uno, donde Egberto afino y desafino cuerdas a gusto y piaccere, hizo percusión con la caja del instrumento usando toda su mano y sus uñas, mientras que con la otra seguía haciendo acordes desde el clavijero hasta el ultimo traste.

Si hay algo que enseña Egberto es que de seguro hay muchísimas maneras de tocar un solo instrumento y sacarle notas aunque esas maneras no sean las convencionales, porque no? Si las notas salen igual… es el fin o el medio lo que importa?

Así fue que el primer corte del show, donde hasta ese momento nadie pronuncio una palabra, se dio cuando Egberto le dio paso a Alexandre, dejándolo solo en el escenario y dándole oportunidad para que practique el “portuñol”, presentó el tema anterior, “Payaso” y el que tocó a continuación “Chora Antonio” dedicándolo a su abuelo Antonio Gismonti, también importante músico brasileño, al publico y a su guitarrista argentino predilecto, Juanjo Domínguez, tema con arreglos de Alexandre que será incluido en el disco doble de Gismonti próximo a editarse llamado “Saudacoes”.

Luego de esto, Gismonti se decidió a hablarnos, y así fue que se deshizo de esa imagen parca que parecía imponer, para sacar su alegría brasilera, destacando el orgullo que tenia por sus hijos, y contando como los unió la música en estos años, contando anécdotas de recitales pasados se abrió al publico con una frase: “Todo lo que no se puede ver ni tocar es aquello que debe ser pasado de generación en generación”.

A continuación llamo a la única invitada del show Silvia Iriondo que nos deleito con unas coplas de Isabel Aretz “canción de despedida” una de ellas, sola en el escenario se elevo su voz por cada rincón del teatro, luego tocando unas “pesuñas” elevo una copla del noreste chaqueño acompañada por Egberto improvisando en el piano, donde se destaco que “la música es un pájaro sin plan de vuelo que nunca va en línea recta”.

Fue llegando el final del show, donde ya Gismonti padre se sentó al piano y prácticamente lo deshizo; lo convirtió en una cantidad de notas, sentimientos, formas y colores imposibles de citar ni describir, por momentos acompañado por Alexandre y ya solito para el final, fue dando cierre a su vigésima presentación en Buenos Aires.

Después de casi 30 años en carrera, haber tocado por todo el mundo y con absolutamente todos los músicos que consideramos “grosos” dentro del jazz, el tango el rock, y todos los ritmos, un hombre que para sus 15 años de vida ya se había recibido de compositor y arreglador en un país donde ni los mas grandes sabían de teoría musical, donde la idea de estudiar música era una locura para la época, acá lo tenemos, tan vigente como hace 30 años, demostrando que no toda la música entra en un casillero y que las notas musicales salen de muchas mas maneras de las que creemos.

  • Share/Bookmark
No hay Comentarios »

Dejar un Comentario

Ir arriba
Viva la Pop!
Luego de 3 años de su primera visita, en la que hicieron tres fechas en el Gran Rex, ...
La Aplanadora se renueva
Luego de ocho años sin canciones nuevas, Divididos confirmó que su octavo disco de estudio saldrá a la ...
Un Motley Crue en Argentina
Vince Neil, cantante de Motley Crue, se presentará el 26 de febrero en El Teatro de Flores con ...
Las dos Lunas pastilleras
Las Pastillas del Abuelo volverán a tocar en el Luna Park el 26 y 27 de marzo y ...





Encuesta

  • Links

  • Dicho y Hecho

    “Pete Townshed salvó a su amigo Eric Clapton de la heroína. A mí me rescató Palito Ortega”. CHARLY GARCÍA

    • Share/Bookmark

    Todos los Derechos Reservados | El Rock de mi Vida | 2007/2008©
    Para visualalizar correctamente esta web recomendamos
    una resolución de 1024 pixeles para su monitor.