El cantante británico se presentó en el mítico escenario porteño con sus mejores canciones, pero por momentos se mostró muy parco y poco amable con el público argentino. Una fiesta a la que no le faltó nada de glamour.
Publicado por Maia Loy mloy@elrockdemivida.com y por Anibal Levaggi
Arrancando muy puntualmente, Boy George trato de hacer pie elegantemente en el escenario del Luna Park, sitiado por sillas plegables y por otras que se desplegaron solo para quedar vacías. El glamour no podía faltar en el lugar, la ocasión lo ameritaba, y así fue como alguna que otra drag queen daba vueltas por ahí, mientras las luces se reflejaban en las muchas lentejuelas que había tanto arriba como debajo del escenario.
Al señor inglés los años no le han hecho mucha justicia. A pesar de la buena onda que parece tener, se quejó un poco de los retornos, ya los años hicieron algún estrago en sus oídos tambien(¿será por eso que el show del Luna Park tuvo cinco temas menos que el resto de los de la gira sudamericana?), y hasta saludó a algún/a fan con un “ladie” o un “maricona”.
Lo que no tuvo mucho humor fue la duración del recital: exactamente una hora cronometrada, donde toco obviamente los temas que todos conocemos, o quizás menos. Abrió con una versionada “Karma Chameleon” y shockeó desde el vamos con su imagen actual, un B George de la talla de “El Padrino”, algo que obviamente ha afectado su voz la cual se oye triplemente grave (recordemos que era solo un joven flacucho ingles, con algunas rastas, buzos anchos y mucho maquillaje). Y hablando de las rastas (que no había muchas por el templo del box) recordamos allí que el músico llevaba una suerte de amistad con el reggae ochentoso, que se dejo entrever en dos temas, uno de ellos el conocido “Do You Really Want to Hurt Me”.
Con una banda compuesta por batería, guitarra, bajo, teclado y dos coristas (hombrecito y mujer), que no sorprendía en lo mas mínimo en su desempeño, sonando por demás prolija, pero por momentos parecía que algo faltaba y el escenario (solo un telón en el fondo) no hacia nada por compensar esa ausencia. Para remarcar, la labor del bajista y los colchones de sonidos que aportaba su tecladista. Y ni que hablar de la remarcable voz de Lizzy D, la blonda corista.
Tocando temas de una onda mas Country, con toques de Blues y un poco de algo parecido al Merengue, trató de remontar los ochentas, sin éxito. Así se oyeron “Tumble For You”, “Its a Miracle”, pero avisó que no tocaría “War Song”. Luego llegaron unos temitas de ahora, “Yes we Can” su “tema feliz” y “Unfinished Bussines” a duo con Lizzy y dedicado a su madre y todas las presentes.
“Bow Down Mister” una extraña oda a los Hare Krishnas, bizarro como el interprete y parecido a (bizarra comparación tambien) el canto Hare Krishna que realiza Bersuit en sus shows, solo que ni siquiera hubo coreografía. También hubo lugar para las versiones y así fue como en la mitad del recital David Bowie dijo presente con “Suffragette City” y para el final sonaría “Get It On” de los T Rex, que en esa versión cuasi de banda de Las Vegas se tornaba a medio camino entre festiva y oxidada.
El extraño artista que nos ha sabido dar alegrías en cada fiesta con sus hits, se retiró sin casi saludar, las luces se prendieron y muchos trataron de llamar la atención haciendo algún “Come back Boy!” claro que sin éxito. Igualmente, casi sin chistar todos se retiraron en paz rumbo al 2008 nuevamente. El viaje en el tiempo había terminado. ¿Bien o mal? Eso lo sabe cada uno de los que concurrió.
No hay Comentarios »
Todos los Derechos Reservados | El Rock de mi Vida | 2007/2008©
Para visualalizar correctamente esta web recomendamos
una resolución de 1024 pixeles para su monitor.