Hernan Saravia, cantante de Pampa Yakuza, explica el significado que tiene en su vida la banda y cuenta cómo fue la vuelta a fines de 2001, en la segunda parte de una larga entrevista con El Rock de mi Vida. Además, habla del show de hoy a las 20.30 en La Trastienda y de la posibilidad del cuarto disco para 2009.
Pampa Yakuza nació en diciembre del año 1997, pero después de unos años en el 2001 parecía que la banda desaparecía. Sin embargo, luego de superar diferencias musicales y personales, la banda de Liniers se volvió a juntar a fines de ese año con la idea de volver a expresar lo que tenían guardado bien adentro. Hernan Saravia, cantante y lider del grupo, cuenta un poco sobre esta historia en la segunda parte de una entrevista con El Rock de mi Vida, en las horas previas al show de hoy a las 20.30 en La Trastienda.
-¿Cómo fue la vuelta a fines de 2001?
-El puntapié del inicio de Pampa fue Puede ser, que habla del quilombo con De La Rua (presidente a fines de 2001). Escribí esa canción y no me podía quedar con eso que tenía adentro. Así nos llamamos y juntamos cuatro de los que éramos en la formación original y dijimos “loco, vamos a dar vuelta esto”. Porque uno necesita, el tipo que es músico necesita tocar. Yo canto y también quería expresarme, escribir, contar historias y lo que me pasaba. Y la banda es eso. Dentro de toda la locura que pasa afuera, uno entra acá y está en otra locura. Pero estamos como en una especie de oasis, que es en definitiva lo que nos gusta. Prefiero discutir por algo que me gusta, que por algo que me da de comer. Me peleo con mi patrón por mi guita y acá no me voy a pelear por eso, sino para que la banda llegue para tal lado o haga tal cosa. Tiene que ver con la pasión esto y no con la necesidad. Pelearte pasionalmente porque es sanguínea la banda. Me sentiría desorbitado sin Pampa.
-Desde su vuelta hasta acá, ¿qué cosas ves como positivas y cómo negativas no solo en la banda, sino en el contexto social?
-Como positivo cambió la década nefasta neoliberal de los 90 por este presente. Pero es un proceso difícil el que estamos atravesando. Se van tocar intereses como pasó con el campo y se van a seguir tocando otros en pos de la famosa distribución de la riqueza que yo no sé donde está todavía. Pero si tengo que elegir entre dos propuestas de país, me quedó con la que está ahora. Antes había fabricas cerradas, industrias que no caminaban mas, un montón de desempleo, los que trabajábamos estábamos super explotados. Hoy hay una dignidad de la clase trabajadora que se está recuperando. Hay algo que se avizora un tanto mejor, como otra expectativa. Pero va costar muchísimo revertir las cosas.
-Es la idea que plasmaste en Sol de los pobres, el primer tema de Único y Sentido. Esa gente que todavía sigue abajo, pero que está por salir.
-Tiene que ver con eso. Creo que en otro momento escribí Puede ser y lo tomé como una especie de “ojalá que pasará”. Pero habíamos tocado fondo. El Sol de los pobres creo que es esa expectativa de que la cosa deje de alumbrar a los mismos de siempre y nos pueda repartir los rayos para cada uno. Pero la propuesta de la banda no es esperar que pase algo desde afuera, sino generarlo vos. El tipo que pueda remarla con un oficio, que lo haga desde su lugar. Hay que encontrarle la vuelta para no depender de que el Estado sea el que te facilite los medios. Yo lo poco que tengo es porque me rompo el orto hace 15 años laburando. La banda si llegó a algo es porque lo pudo lograr con peso propio y esa es la satisfacción más grande que tenemos. Si cada uno de los que habitamos logrará algo con su esfuerzo sería mucho más gratificante que alguien te toque la puerta y te diga: “Toma flaco acá tenés la llave, la casa es aquella”. Porque te dan la casa, pero la próxima tenés que ir a votar, a subirte a tal micro. A mi me gustaría que no hubiera tanta necesidad de la gente para llegar a aceptar el clientelismo, que puedan conservar más la dignidad.
-Con respecto a lo que planteabas sobre sacar un disco cada dos años, ¿tiene temas nuevos o todavía no piensan en eso?
-Van surgiendo cosas en el camino. No estamos abocados a la composición, pero hay cosas dando vueltas, que no hay que presionarlas. Lo que pasa es que al tocar tanto, eso requiere que uno sea más afilado con los ensayos, que no deje de tocar ninguna canción vieja porque en algún momento vas a colarla en los shows. O hacemos algún recital grande, en capital donde hay mayor convocatoria, y queremos hacer alguna cosa distinta o reversionar un tema. Todo eso implica tiempo y ensayo. Hoy por hoy si va surgiendo algo, lo vamos tirando de a poco. El pressing viene cuando ya estás más cerca. Aparte, las ideas más importantes salen en las giras porque tenés más tiempo para estar con los chicos y compartir. Allá vas armando un paquetito de ideas para cuando volvés en febrero, que sabés que el primer mes es de changüí ya que no tocamos.
-¿O sea que la costa atlántica es un lugar donde surgen cosas?
-Se fomenta la composición, está buenísimo. No existen las presiones del laburo, estás directamente en lo tuyo. Por eso queremos vivir de esto, porque tenés más tiempo para pensar en la banda. Y van saliendo las canciones, así que esperemos tengamos un paquete de temas para arrancar y en el 2009 poder sacar el cuarto disco.
-Siempre se dice que el tercer disco de una banda es un momento de quiebre, donde se hace un clic. ¿Sentís que pasó eso con la gente que los sigue a un año de haber editado Único y Sentido?
-Un cambio se notó porque fue grabado en otras condiciones y es más interesante desde lo musical que los otros dos. Puede ser más oscuro, pero está mejor tocado, mejor grabado y tiene más plata. Es el resultado de ponerle más guita a las horas de grabación y de producirlo con más tiempo. También tiene su cuota el aporte de Pichu Serniotti para la producción artística. Además, nosotros no somos los mismos que grabamos Orilla (el segundo álbum de Pampa) en el 2005. Tenemos muchos más shows arriba y otras inquietudes, hay otro conocimiento ya que cada uno sigue estudiando lo suyo. Musicalmente creo que es un salto, no un peldaño, a comparación de lo que es Orilla, como suena un disco respecto del otro. Después, si lo tengo que tomar por cómo llegó a la gente el disco, también hay un quiebre. Porque hoy la banda está más instalada y tiene que ver con que es un tercer disco, que tiene otras canciones y tiene otro profesionalismo porque fue encarado desde otro lugar. Igualmente no es tampoco que sea un abismo, que a partir de este disco podamos decir “y ahora sí, quién nos detiene”. Tiene que ver también con que estamos en un mismo lugar. Seguimos siendo independientes, nos seguimos manejando de la misma forma que lo hacíamos con Orilla, solamente que ahora tenemos un poco más de recursos o un poco más de nombre y entonces podemos tocar en mejores condiciones que antes. Hay un crecimiento en la gente, pero el quiebre está desde lo musical. El sonido está un poco más logrado. Pero el cuarto lo tiene que superar. La idea fue crecer disco tras disco y creo que lo logramos. Y también crecimos en cuanto a producciones periféricas ya que hicimos un video que es un poco más interesante (del tema Sol de los pobres). Lo hicimos en dos días porque no hay plata, pero tratamos de ponerle la mejor de las ondas. Y el arte de tapa del disco también está bueno y tiene un poquito más de uniformidad y de criterio con respecto al de Orilla.
-¿Cómo preparan el show de La Trastienda?
-El lugar por sí solo tiene un aura distinta. Llegar ahí te da otra chapa. Pensar que hace unos años ese lugar estaba vedado para Pampa Yakuza, era imposible. Cómo nos fue bien en el primero, tenemos la chance de tocar otra vez. La Trastienda es un lugar de la puta madre para tocar, con unas condiciones espectaculares y el show lo preparamos tratando de poner algo distinto, con otros invitados, con alguna rosca en las canciones, con otra lista. Esta vuelta vamos a ponerle otro color y vamos a tratar de darle al que pago la entrada lo mejor que podamos. Si tenemos pantalla trataremos de ponerle algunas proyecciones por atrás, para que haya más sentidos involucrados.
-¿Cuáles son las expectativas para lo que queda del año?
-Tenemos bastantes cosas cerradas en cuanto a lo que tiene que ver con shows o mini giras. El anhelo es que básicamente la banda siga proyectándose como hasta ahora. Que los que nos siguen desde la primera hora siga siendo tan buena leche y nos siga recomendando, que no baje los brazos porque el motor de todo esto tiene que ver también con el laburo que hace él. Y también seguir tocando mucho, si pudiéramos tocar siempre lo haríamos, lo que pasa es que tampoco podemos salir a perder y perder, tratamos de salir empatados en lo posible. Ya sabemos que vamos a estar en el Pepsi y no hubo que entregar el culo ni mucho menos. No sabemos ni que día, ni con que banda ni a que hora, pero tenemos que estar. Es una buena vidriera, además de que si la banda va estar en algún afiche también es publicidad de rebote.
Publicado por Emiliano Azubel (2ª parte) -emiazubel@gmail.com-.
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Octubre 27th, 2008 en 10:43 pm
Pampa Yakuza (L)